En primer lugar, consideramos necesario que Carlos Mazón, además de colaborar con la justicia y no esconderse detrás del aforamiento, aclare los plazos de su «dimisión».
Su continuidad, aunque ahora se victimice banalizando un tema tan sensible como la salud, es insostenible desde hace más de un año. Sus incompetencia e inmoralidad estaban desprestigiando hasta límites intolerables unas instituciones autonómicas ya de por sí lastradas por la sucesión de gobiernos mediocres.
En segundo lugar, la marcha de Mazón no agota las responsabilidades de la gestión del día de la barrancada y de los posteriores (tampoco de la falta de prevención de estos gobiernos y de los anteriores).
En Decidix, tenemos claro que esto no es una cuestión de Mazón, sí; o Mazón, no. No nos vale la simplificación en asuntos complejos y que nos afectan directamente como valencianos.
Por una parte, ¿no había en todo el Partido Popular nadie con unas mínimas responsabilidad y autoridad para haber sacado al nefasto Mazón del Ventorro por las orejas? ¿En qué manos están nuestras instituciones autonómicas?
Por otra parte, ¿dónde estaba la ayuda a los valencianos del gobierno del PSOE, apoyado por Compromís, durante las horas clave posteriores a la catástrofe? ¿Dónde estaba su involucración real con las víctimas aquellos días y dónde está ahora que sigue su abandono y se demuestra que las ayudas no llegan ni en las cuantías ni en los plazos estipulados?
Por último, pedimos, por regeneración democrática, la convocatoria de elecciones autonómicas anticipadas. Los mismos políticos de PP y Vox que han fallado al pueblo configurando un Consell que no ha estado a la altura no tienen la legitimidad para elegir a un nuevo presidente de la Generalitat. Es el pueblo valenciano el que debe tener la palabra.

