Decidix

Propuesta de Universidades, Ciencia, Investigación y Desarrollo

Tal y como se cita en el manifiesto constitucional de DECIDIX:

“Somos conscientes, y así lo consideramos, que la prosperidad tanto económica como social podrá conseguirse si gozamos de una economía sólida y que sea competitiva a nivel estatal e internacionalmente. Eso será posible si tenemos una industria, un mundo empresarial, unas pymes y unos autónomos valencianos punteros, pues serán capaces de crear trabajo y riqueza. Así se conseguirán los fines que nos hemos propuesto: Oportunidades, libertad, igualdad, bienestar y prosperidad. Conseguir lo anterior es posible y se ha de hacer sostenible creando políticas y desarrollando tecnologías punteras internacionalmente.”

Las ideas y los soñadores han de ser como un terremoto de una gran mascletà sin fin, una eclosión constante e imparable de ideas, innovaciones, desarrollos… que solo pueden ser producidos por una sociedad caracterizada por la excelencia, por cuyas venas corre la sangre de la pasión de crear arte, cultura, ciencia, tecnología… Hemos de ser CREADORES. Pero, aparte de querer hacer una sociedad de CREADORES, para mejorar nuestros economía y bienestar, buscamos una sociedad más libre; dado que el conocimiento y tener criterio son dos factores directamente proporcionales que destruyen los dogmatismos y conducen a la libertad y la libertad es la capacidad de elegir entre unas opciones que han de ser conocidas para poder ser elegidas.

Las tablets, los microscopios, los ordenadores… no investigan. Lo hacen las personas. Por eso, la sociedad ha de tener un carácter positivo y motivacional para buscar la excelencia, uno de los más grandes retos personales que pueden existir. Ese carácter ha de forjarse desde la infancia y ser conducido, hasta poder emprender -por decisión personal- una carrera de excelencia, una carrera profesional satisfactoria, en todos los derechos, salarios y seguridad necesarios para querer dedicarse a ello.

Rentabilidad económica:

A la investigación se llega por el estudio y el éxito de los resultados es aleatorio, más allá del esfuerzo. La probabilidad de no llegar a ningún resultado rentable es altisima, por lo que las pymes, los autónomos… no quieren asumir ese riesgo. Se puede afirmar, con rotundidad, que la rentabilidad es absoluta, pero se opta por la suma global de todas las investigaciones, de las cuales la grandísima mayoría son pequeñas contribuciones que pueden estar ayudando de una manera incalculable a las grandes. Estas inversiones económicas suelen darse por parte de los grandes fondos económicos, ya sean públicos o privados.

Aparte de la rentabilidad económica, son importantísimos los beneficios humanos que puede conseguir una sociedad basada en la excelencia. Se deben a los avances en la mejora de calidad de vida, a nivel tecnológico, por el descubrimiento de nuevos tratamientos médicos, o por la mejora de los bienes y servicios que reciben 5 millones de valencianos.

Así pues, reducir el desempleo y generar una tierra de oportunidades dependen directamente de nuestro tejido empresarial y industrial. La inversión en I+D+i conlleva que esos productos sean únicos en el mundo. Si quieres un Apple, tienes que comprar un Apple; si quieres un Mercedes, has de comprar un Mercedes, nadie más lo puede vender. Por lo tanto, tienes un volumen de mercado asegurado. Cuantas más ganancias del tejido empresarial, mayor es el PIB y más se puede invertir en bienestar social, sanidad, educación, seguridad… y, por supuesto, reinvertir de nuevo en ciencia e I+D+i.

En resumen, a nivel humano, se persigue propiciar una sociedad de CREADORES, buscando los siguientes objetivos:

PRIMERO. Conseguir motivar desde la infancia para buscar la excelencia. Crear la cultura del esfuerzo.

SEGUNDO. Aumentar en el alumnado la cantidad de conocimientos en todas las áreas y enseñar a pensar. El ideal de la libertad.

TERCERO. Concienciar de que la universidad es un lugar de trabajo y competitividad en el que poder desarrollar una carrera profesional. La meta es la excelencia.

CUARTO. Aportar recursos económicos para asegurar la carrera profesional de la excelencia.

QUINTO. En esta carrera hay una bifurcación profesional para quien no pueda/quiera buscar la complicada excelencia.

Para conseguir los objetivos se han de tener competencias en materia de educación, revolucionar el profesorado y dotar de buena financiación.

Principios programáticos:

La investigación pública y la privada necesitan recursos económicos suficientes.

1. En lo público, el presupuesto destinado a I+D+i debería ser del 3 % del PIB para que la ejecución llegue realmente al 100 %. Valéncia tiene un PIB de 28 438 millones de euros y un 3% son 853 millones.

2. En lo privado, las pymes deberían beneficiarse de bonificaciones fiscales para invertir en I+D+i. Además, el Gobierno habría de financiar líneas de investigación de las asociaciones gremiales que puedan ser comunes al sector y estratégicas para sus intereses, de tal manera que los sectores valencianos crezcan cooperativamente y manteniendo la competitividad natural. Deberían poder plantearse estrategias conjuntas de los sectores, que sean el fruto de la colaboración entre el IVACE (Instituto Valenciano de la Competitividad Empresarial) y los institutos tecnológicos y universitarios.

En la investigación pública:

1. Se ha de reducir la carga administrativa de los investigadores.

2. La financiación de la universidad no puede ser dependiente del número de estudiantes, sino de la calidad de sus titulados, las investigaciones realizadas y la transferencia de conocimientos.

3. Crear plazas de investigadores, para asegurar la carrera investigadora.

4. Conectar mejor los institutos universitarios con el mundo empresarial.

Es necesaria la citada transferencia, pero, por más intentos que se llevan a cabo, no acaba de hacerse verdaderamente efectiva. No hay una buena coordinación/comunicación entre los institutos tecnológicos y universitarios, las asociaciones gremiales y el IVACE. Por ejemplo, las estrategias comerciales podrían haber advertido al sector del mueble de la tendencia mundial a reducir los costes y montajes de las cadenas de producción para haber abierto posibilidades de mejoras productivas a partir del asesoramiento de los institutos tecnológicos y universitarios. O respecto a las tendencias de ventas por Internet de los comercios electrónicos y de qué herramientas puede disponer el pequeño comercio o el comercio local para poder reforzar su competitividad.

En la investigación privada:

1. Se ha de conseguir crear hubs (conglomerados de empresas tecnológicas) en zonas estratégicas.
2. Se ha de repensar la red de startups, coworkings…
3. Fondos de inversión para empresas con potencial.
4. Bonificaciones fiscales para empresas que inviertan en I+D+i.